Hay quién cuestiona las virtudes del Wii Fit aludiendo que la mayoría de personas que juegan al simulador de aerobic dejan de usarlo a los dos meses, aunque siempre hay excepciones como la milagrosa proeza de la madre de familia Lara Roberts.
La señora Roberts de 38 años de edad optó por el Wii Fit porque no se atrevía a ir a un gimnasio o a salir a correr al sentirse acomplejada por su enorme peso. No en vano, ella misma admite que consumía una media de cuatro mil calorías diarias.
Entonces el milagro tuvo lugar, y tras un año de duro esfuerzo y un obvio cambio en sus costumbres alimenticias, Roberts ha perdido la friolera de 50 kilos. “En lo que a mí respecta, Wii Fit cambió mi vida.”
Las fotografías del antes y el después hablan por sí solas. Nintendo debería pagarle por una publicidad de tal calibre.


